Va a hacer un mes que nos dejaste huérfanos de tu amistad, de tu sonrisa… Gracias a nuestro amigo Alberto Retana, que siempre me deja un espacio en su periódico para poder despedirme de la gente que me importa, y por desgracia me estoy despidiendo de ti.
Hoy precisamente hace 33 que, gracias a Aurelio Robledo, a Paco Peletero y a ti, comencé a colaborar con vosotros y, como reza el dicho, es de "bien nacidos ser agradecidos". Vosotros me ayudasteis cuando más lo necesitaba y eso nunca se olvida.
En tu despedida he echado en falta muchísima gente a la que has ayudado. Era tu gran defecto: confiar en todo el mundo, pero también te digo que hubo muchísima gente de tu pueblo Calera y Chozas, un gran pueblo.
Sé que lo que más te ha dolido es dejar sola a Carmen, tu joven hija, a la que estabas muy unido. Ahora, que es cuando más te necesita, lo está pasando mal, pero también quiero que sepas que es una gran mujer, debes estar muy orgulloso de ella y no la vamos a dejar sola.
ADIÓS AMIGO, doy un abrazo al cielo, porque sé que es donde nos estás esperando...