Castilla-La Mancha ha alcanzado un nuevo récord en inversión extranjera en 2024, superando los 9.031 millones de euros en stock inmovilizado material, casi triplicando los 3.300 millones registrados en 2015. Así lo destacó la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, tras la reunión que mantuvo el presidente regional, Emiliano García-Page, con los máximos responsables de Eiffage, uno de los grandes grupos europeos en construcción y mantenimiento de infraestructuras, con fuerte presencia en la provincia de Albacete.
El encuentro tuvo lugar en el Palacio de Fuensalida, donde García-Page se reunió con el presidente de Eiffage, Benoît de Ruffray; el director financiero, Christian Cassayre; y el CEO de Eiffage Energía y Sistemas y delegado en España, José Manuel Martínez, acompañado por Patricia Franco y el delegado de la Junta en Albacete, Pedro Antonio Ruiz.
Durante la reunión, la compañía presentó su plan estratégico hasta 2030, con previsión de aumentar su facturación regional de 1.300 millones en 2025 a 2.000 millones a finales de la década, y de incrementar el empleo en Castilla-La Mancha de 6.000 a 10.000 puestos de trabajo.
Tras el encuentro, Patricia Franco agradeció a Eiffage su confianza en la región y destacó el impacto positivo de la inversión extranjera en la economía regional, principalmente en Albacete. “El clima de estabilidad y certidumbre que ofrece este Gobierno se refleja en las cifras de inversión extranjera”, señaló la consejera, haciendo referencia al récord de 666 millones de euros de inversión extranjera directa en 2025 anunciado recientemente por García-Page.
Franco subrayó que los empleos directos ligados a inversión extranjera ya suman 75.750, más del doble que en 2015, y adelantó que Castilla-La Mancha podría consolidarse como la comunidad autónoma con mejor comportamiento de inversión extranjera en España respecto a su PIB.
La consejera también recordó que, en paralelo a Eiffage, otras empresas estratégicas del sector industrial y de defensa, como Airbus, mantienen planes de inversión y expansión en la región, reforzando la posición de Castilla-La Mancha como destino atractivo para capital extranjero incluso en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.