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CARTA DEL DIRECTOR

Maestro pulgas

Maestro pulgas

Escrita por el Director de La Voz del Tajo, Alberto Retana

miércoles 15 de abril de 2026, 09:00h

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Debe de ser contagioso, porque últimamente en Castilla-La Mancha proliferan los “maestro pulgas” con la velocidad de los mosquitos del Tajo. No hay pleno, tertulia ni vídeo en redes sociales donde no aparezca alguno dispuesto a demostrar que sabe de todo: de agricultura, comercio, turismo, cohetes espaciales, empresas y hasta de cómo enamorar a los “mil millones de chinos” que —según el alcalde de Talavera— nos ven cada vez que sopla el viento en la comarca.

José Julián Gregorio presume de haber colocado a la ciudad en el mapa mundial gracias a sus recepciones internacionales (aunque los chinos, por ahora, no han confirmado ni un “ni hao”). Mientras tanto, las dudas sobre las ferias proliferan, las calles se anegan con la primera tormenta y los camiones de la basura se rompen de cinco en cinco. Pero eso sí, ¡qué bien suena decir ante la cámara que mil millones de chinos han visto Las Mondas!

Luego tenemos al bueno de Paco Núñez, que no se queda corto en el arte de la todología manchega con soluciones para todo. Lo mismo opina del precio del ajo, de la receta mágica para evitar la despoblación o cómo acabar con las listas del paro. ¿Se dan cuenta? Hay más maestro pulgas de los que parecen: mucho de verbo y poco de sustancia. Y es que, en política, hablar de todo sin mojarse en nada da menos trabajo que ponerse a buscar soluciones.

Y, cómo no, están los tapados, esos que se esconden cuando llueve, siempre valientes para alzar la voz en campaña, pero desaparecidos en combate cuando toca dar explicaciones por asuntos terrenales, como los de los supuestos ruidos del Duende que han levantado en armas a ciudadanos y empresarios.

A esos, como es el caso de David Moreno, el traje de maestro pulgas les queda hecho a medida: grandes en el ruido, diminutos en la responsabilidad. Siempre tapados cuando truena y relucientes cuando hay que sacar pecho.

Mientras tanto, el ciudadano observa perplejo a los que hablan mucho pero demuestran la falta de rigor. Castilla-La Mancha no necesita más maestros pulgas ni aprendices de sabios griegos. Lo que pide a gritos son gentes que escuchen antes de pontificar, que trabajen antes de posar y que prefieran el silencio útil al eco vacío.

Porque ya lo saben: el “maestro pulgas” siempre tiene la última palabra… aunque no sepa de qué está hablando.

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