El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha defendido este lunes en Albacete la decisión de España de acoger en las Islas Canarias al crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, y ha apelado a la “responsabilidad compartida” entre administraciones en situaciones de emergencia.
Las declaraciones han tenido lugar durante el acto de inauguración del nuevo Centro de Salud número 3 de la capital albaceteña, donde el jefe del Ejecutivo autonómico ha puesto en valor el sistema sanitario español, al que ha calificado de “extraordinario”, al tiempo que ha lamentado que la sanidad se vea “arrastrada a la coctelera del rifirrafe político”.
En relación con la atención prestada al buque, García-Page ha subrayado que España “no podía negarse” a recibir la emergencia sanitaria, especialmente teniendo en cuenta que a bordo se encontraban 14 ciudadanos españoles. En este sentido, ha defendido que la respuesta ofrecida es coherente con la capacidad del sistema sanitario nacional y con la imagen internacional del país.
“España no podía haberse negado a atender la emergencia, no solo por la presencia de ciudadanos españoles, sino porque tenemos un sistema sanitario muy avanzado. Podíamos hacerlo, y no hacerlo hubiera significado no estar a la altura ni de nuestro sistema ni de nuestra imagen en el mundo”, ha señalado el presidente regional.
García-Page ha añadido que este tipo de situaciones deben abordarse desde el primer lugar que esté preparado para hacerlo, apuntando a que en este caso España “podía ser ese primer sitio”. Asimismo, ha considerado que el operativo puesto en marcha está “plenamente fundamentado”, aunque ha reconocido que siempre es “deseable” una mayor coordinación entre administraciones autonómicas y el Estado.
En su intervención, el presidente ha hecho también una reflexión sobre la necesidad de cooperación institucional en contextos de crisis, criticando las dinámicas de confrontación política. “Por lealtad institucional y por eficacia, la ciudadanía se irrita con razón cuando ve disputas sobre competencias en momentos delicados”, ha afirmado, recordando episodios similares en otras emergencias recientes.
En este sentido, ha insistido en que en situaciones de dificultad “todo el mundo tiene que remar en la misma dirección” y ha señalado que “ya llegarán los momentos de hacer cuentas y balances”, en referencia a la evaluación posterior de la gestión de este tipo de crisis.