El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se ha convertido este sábado en uno de los grandes protagonistas del Comité Federal del PSOE, celebrado en Ferraz en un clima marcado por la tensión interna, la corrupción como telón de fondo y la creciente dificultad del Gobierno para mantener apoyos en el Congreso.
Nada más llegar a la sede socialista, García-Page se ha acercado a los medios de comunicación y ha enviado un mensaje directo a la dirección del partido, reclamando una mayor conexión con la ciudadanía y cuestionando la falta de confianza para someter las decisiones políticas al respaldo de los ciudadanos.
“Como quizás haya quien piense que no ha pasado nada en el último año… Pero hace un año tuve ocasión de decir que, desde mi punto de vista, si lo hemos hecho todo bien, no había que tener ningún miedo a convocar a la opinión pública. Hay que confiar en que confíen”, ha señalado.
El dirigente castellanomanchego ha criticado que, a su juicio, la situación actual refleja lo contrario: “Mucho miedo a darle la palabra a la ciudadanía”.
García-Page ha defendido que hace un año el PSOE habría estado “en mejores condiciones” para afrontar el escenario actual y ha lamentado que “hoy todo se ha complicado muchísimo más”. En este sentido, ha calificado la situación como “el punto más grave y el peor momento de la historia reciente del PSOE”. "España entera se pregunta solamente cuándo” -refiriéndose a las elecciones-, ha afirmado Page.
Además, ha insistido en que el partido debe colocar los intereses generales por encima de las estrategias internas: “Tenemos que anteponer los intereses del país a los propios”. “El PSOE está por encima de cualquier dirigente”, ha añadido.
El presidente autonómico también ha reclamado autocrítica y respuestas ante las dudas que, según él, existen entre los ciudadanos. “Espero que haya autocrítica y respuestas porque las esperan los ciudadanos”, ha afirmado.
Uno de los momentos más comentados de la jornada se ha producido tras la intervención del secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Mientras buena parte de los asistentes se levantaban para aplaudir al líder socialista al finalizar su discurso, García-Page volvió a marcar distancia, como ya hiciera el año anterior.
En esta ocasión, además de no sumarse inicialmente al aplauso, el presidente castellanomanchego se levantó y abandonó el lugar que había ocupado durante los aproximadamente 40 minutos de intervención de Sánchez.
El Comité Federal de este sábado está considerado uno de los encuentros internos más complicados del PSOE desde la llegada de Pedro Sánchez a la secretaría general. La situación judicial y política, la crisis de confianza y la falta de apoyos parlamentarios han convertido la reunión en un escenario clave para el futuro inmediato del partido.