Escalona volverá a convertirse el próximo 1 de agosto en el escenario de una de las citas más singulares y desenfadadas del verano. La novena edición de Aventutontuna reunirá a cerca de 1.000 participantes en un multitudinario descenso en flotador por el río Alberche, una cifra que superaría los alrededor de 800 asistentes que participaron el pasado año.
Desde La Voz del Tajo hemos hablado con José Ángel, uno de los organizadores del evento, quien ha explicado que la salida tendrá lugar a las 18:00 horas desde El Mirador, situado junto al Bar Paraguas, en la urbanización Ribera del Alberche. El recorrido finalizará en la playa situada junto al castillo de Escalona.
Como ya es tradición, la organización anima a todos los asistentes a participar disfrazados. "Siempre aconsejamos a la gente que vaya disfrazada, lo más tontuna posible", señala José Ángel, destacando el carácter festivo y desenfadado de una actividad que nació hace casi una década de la forma más espontánea.
Y es que Aventutontuna comenzó como una reunión de apenas una docena de amigos que decidían refrescarse descendiendo el río sobre flotadores. Con el paso de los años, la iniciativa ha ido ganando popularidad hasta convertirse en una cita multitudinaria que cada verano atrae a cientos de personas.
El evento, recalcan desde la organización, carece de ánimo de lucro y está impulsado exclusivamente por la participación ciudadana. Aunque este año se ha solicitado autorización a la Confederación Hidrográfica del Tajo con el objetivo de avanzar hacia una mayor oficialidad, por el momento no han recibido respuesta.
En cuanto al Ayuntamiento de Escalona, José Ángel explica que responsables municipales ya se han puesto en contacto con la organización para conocer los detalles de la convocatoria, aunque todavía se desconoce si finalmente habrá algún tipo de colaboración por parte del Consistorio o de servicios como Protección Civil.
Desde la organización recuerdan además algunas recomendaciones básicas para disfrutar de la actividad con seguridad, como utilizar un flotador individual, llevar escarpines para proteger los pies y, sobre todo, acudir con ganas de divertirse. "Solo hace falta un flotador individual y una sonrisa para pasarlo bien", resume José Ángel.
