El Consorcio Provincial de Extinción de Incendios y Salvamento (CPEIS) de la Diputación de Toledo ha movilizado una dotación de bomberos hasta la localidad de Villares del Jadraque para colaborar en las labores de extinción del incendio forestal de La Mierla (Guadalajara), uno de los mayores registrados este verano en Castilla-La Mancha.
El operativo toledano se ha incorporado al dispositivo coordinado que trabaja sobre el terreno para contener un fuego que ya ha arrasado unas 26.000 hectáreas y afecta a 28 municipios de la provincia de Guadalajara.
La movilización responde a la coordinación entre administraciones para reforzar los medios de extinción ante la magnitud de la emergencia. El CPEIS, presidido por el vicepresidente de la Diputación de Toledo, Juan Carlos Sánchez, ha destacado que el envío de efectivos refleja el compromiso de la institución con la protección de las personas, el medio natural y la colaboración entre servicios de emergencias cuando la situación lo requiere.
Los bomberos desplazados desde la provincia de Toledo trabajan ya integrados en el amplio operativo desplegado en la zona afectada, formado por alrededor de 1.200 efectivos, aportando su experiencia y capacidad de intervención para apoyar las labores de control del incendio.
Mientras tanto, el director técnico del dispositivo, Juan José Fernández, ha advertido este lunes de que el incendio continúa "muy lejos" de estar controlado y permanece fuera de capacidad de extinción debido a la complejidad del terreno y al comportamiento extremo del fuego.
Según ha explicado, las llamas han llegado a atravesar cortafuegos de hasta 40 metros de anchura, obligando a centrar la estrategia en la protección de las poblaciones mediante ataques indirectos, nuevas líneas de defensa y labores preventivas para evitar que el fuego alcance los núcleos habitados.
Fernández ha señalado que las condiciones meteorológicas siguen dificultando la intervención. Durante la noche, la inversión térmica genera una densa capa de humo que impide operar a los medios aéreos a primera hora del día, mientras que el aumento de las temperaturas y el viento favorecen la rápida reactivación de distintos focos.
Además de los equipos de emergencias, agricultores de la zona colaboran con maquinaria agrícola para abrir nuevas franjas de seguridad en terrenos de cultivo, una actuación que se considera clave para intentar frenar el avance del incendio.
El responsable técnico ha insistido en que la prioridad continúa siendo proteger a la población y mantener las medidas de evacuación y confinamiento allí donde sea necesario, al tiempo que ha avanzado que la incorporación de nueva maquinaria pesada de la Unidad Militar de Emergencias (UME) permitirá reforzar las tareas de contención en cuanto las condiciones del terreno lo hagan posible.