España afronta este miércoles una jornada histórica para la astronomía con la llegada del eclipse total de Sol, un fenómeno que ha convertido al país en el epicentro de la atención científica y que ha movilizado a miles de personas para contemplar un acontecimiento excepcional.
El presidente de la Comisión Interministerial para el Trío de Eclipses y secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa, ha definido el fenómeno como “el Mundial de la Astronomía”. “Hoy es la final. España está jugando la final. Está liderando la final, de hecho no hay competición posible”, ha asegurado desde el Observatorio de Yebes (Guadalajara), uno de los puntos oficiales de seguimiento.
Cigudosa ha lanzado un mensaje de tranquilidad ante un fenómeno que, a su juicio, debe vivirse como una oportunidad para acercar la ciencia a la ciudadanía. “Es un fenómeno en el que la ciencia nos viene a visitar a nuestra casa y tenemos que disfrutarlo”, ha señalado.
El responsable de Ciencia ha reconocido, no obstante, el importante reto logístico generado por la llegada de millones de visitantes interesados en observar el eclipse. Para hacer frente a este dispositivo, el Gobierno ha desplegado una coordinación extraordinaria y un plan especial de seguridad en el que participan más de 30.000 efectivos.
“Esto es un regalo que nos han concedido los astros”, ha destacado Cigudosa, animando a aprovechar el momento para hablar de ciencia y recordar que la Tierra es “un pequeño punto del universo” dentro de un sistema mucho mayor.
LOS ASTRONAUTAS ESPAÑOLES, EMOCIONADOS ANTE EL ECLIPSE
La jornada también ha contado con la participación de los astronautas españoles de la Agencia Espacial Europea, Pablo Álvarez y Sara García, quienes han compartido su emoción en los momentos previos al eclipse desde el Observatorio de Yebes.
Sara García ha reivindicado la dimensión humana del fenómeno más allá de su interés científico. “¡Qué punky no mirar el teléfono y disfrutar de algo único!”, ha celebrado durante una mesa redonda.
La astronauta y bióloga molecular ha destacado que pocas veces la sociedad tiene la oportunidad de compartir una emoción colectiva de estas características. A su juicio, resulta especialmente especial que millones de personas puedan estar “mirando en la misma dirección” mientras perciben cambios en el entorno, como el descenso de la temperatura o el silencio de los pájaros.“Esa es la parte bonita y única”, ha subrayado.
García también ha comparado la oportunidad de contemplar este eclipse con el momento en el que decidió presentarse a la convocatoria de la Agencia Espacial Europea para convertirse en astronauta. Aunque su trayectoria profesional está vinculada a la investigación contra el cáncer y no al espacio, decidió intentarlo cuando vio la convocatoria.
La astronauta ha defendido además la diversidad de perfiles dentro de las tripulaciones espaciales, al considerar que cada profesional aporta experiencias y perspectivas diferentes.
Por su parte, Pablo Álvarez ha relatado que lleva esperando este eclipse desde que tenía once años. “Estuve investigando y este lo tenía marcado desde entonces porque pasaba por encima de mi ciudad, León”, ha explicado.
El astronauta ha recordado también cómo vivió de niño otro eclipse solar en un pueblo de León, cuando llegó a utilizar unas gafas de soldar de su abuelo para observarlo, algo que él mismo ha reconocido que “no se debe hacer”.
Álvarez ha asegurado que desde pequeño soñaba con ser astronauta y ha lanzado un mensaje de perseverancia: “Nunca es tarde para dejar de soñar”.
Así, España encara una tarde excepcional en la que ciencia, divulgación y emoción se unirán alrededor de un eclipse que quedará marcado en el calendario astronómico y en la memoria de quienes tengan la oportunidad de contemplarlo.