Este viernes, 20 de febrero, en Talavera de la Reina continúan los trabajos de inspección y limpieza de los colectores de la calle Entretorres, una zona por la que discurre soterrado el arroyo de la Portiña. Las labores se mantienen mientras crece la polémica tras las inundaciones que durante más de doce días afectaron a distintos puntos de la ciudad.
Algunos vecinos han anunciado su intención de acudir a los tribunales para esclarecer si los desbroces realizados en el arroyo pudieron influir en las inundaciones. El alcalde, José Julián Gregorio, ha asegurado que respeta esa decisión y ha reconocido que la fuerza del agua arrastró todo tipo de materiales.
“Los colectores se llenaron completamente. Esos colectores han traído muchos arrastres, hay de todo. Yo no voy a decir esto o lo otro. Hay de todo”, ha afirmado el regidor tras días guardando silencio respecto a los atascos.
Estas declaraciones llegan tras las críticas por parte de vecinos y del grupo municipal del Partido Socialista, desde donde se venían reclamando explicaciones y mayor transparencia al Gobierno local. Los residentes cuestionaban que, si no existía atasco alguno, por qué había maquinaria pesada trabajando en los colectores y por qué no se facilitaba información detallada sobre la situación.
La controversia se intensificó el pasado 14 de febrero, cuando el concejal de Entorno Rural, Gerardo Sánchez, defendió públicamente que las labores de limpieza en cauces y arroyos habían sido “clave para evitar taponamientos” durante el temporal. Hasta ahora, el Ejecutivo municipal había negado reiteradamente que un atasco en los colectores estuviera entre las causas de las inundaciones.
Sin embargo, este 20 de febrero, el propio alcalde ha confirmado lo que muchos vecinos sospechaban: que los colectores sí llegaron a estar completamente taponados.