Rotundamente sí hubo presencia de Talavera de la Reina y su comarca en la gran aventura oceánica de América en 1942. Para encontrar datos concretos de nuestros vecinos hay que investigar en los Archivos de Indias y en las listas de pasajeros que se custodian en Sevilla. El más relevante de los "talaveranos" en la era de Colón es Fray Hernando de Talavera.
Aunque nació en la actual provincia de Valladolid, su apellido y su formación están ligados a la Orden de San Jerónimo y a la influencia de la zona. Fue el confesor de Isabel la Católica y, aunque inicialmente fue escéptico con el proyecto de Colón, su papel fue importante para que el genovés consiguiera la audiencia definitiva con los Reyes para presentar su proyecto. Sin este “talaverano" de adopción, el viaje quizá nunca habría zarpado a las nuevas tierras.
TALAVERANOS EN LAS LISTAS DE EXPEDICIONARIOS. En las investigaciones sobre los tripulantes de los cuatro viajes -especialmente el segundo- que fue el más numeroso con 1.500 personas a bordo, aparecen nombres con el apellido o el origen en la Ciudad de la Cerámica. Juan de Talavera, aparece registrado como uno de los hombres que formó parte de las primeras etapas de la colonización. En aquella época, era muy común que los hombres se inscribieran por su lugar de origen para diferenciarse.
Alonso de Talavera, documentado en expediciones tempranas a finales del siglo XV y principios del XVI. Se sabe que muchos artesanos y ballesteros de la zona del Tajo se alistaron buscando fortuna. Francisco de Talavera, mencionado en registros posteriores relacionados con la logística de las flotas de Indias.
¿POR QUÉ HAY TALAVERANOS EN ESTA AVENTURA? Talavera de la Reina, en el siglo XV y XVI, era un centro económico y estratégico vital en Castilla. La conexión es lógica por tres razones. Una, la cercanía con El Real Monasterio de Santa María de Guadalupe que era el centro espiritual de los Reyes Católicos. Dos, el camino real pasaba por Talavera, lo que facilitaba que los jóvenes locales se enteraran de las noticias de "Las Indias”. Oficios especializados, la expedición necesitaba carpinteros, alfareros y hombres de armas. Talavera era famosa por sus gremios, y muchos de estos maestros se embarcaron para aplicar sus conocimientos en el Nuevo Mundo. Tres, la nobleza local, familias nobles de la zona de Talavera y La Jara tenían intereses en la expansión territorial y financiaron pequeñas empresas para probar suerte.
Un nombre que resuene con fuerza de esa época aunque no fuera en el primer viaje, es el de Francisco de Aguirre, el gran conquistador nacido en Talavera.
Si lo de Francisco de Aguirre en el Cono Sur fue épico, lo que ocurrió en las conquistas de México y Perú con hombres de la comarca de Talavera no se queda atrás. Con él, el rastro se vuelve más "noble" y a la vez más aventurero. Estos son los nombres que dejaron huella en los dos grandes imperios: el Azteca y el Inca. En la Conquista de México en las huestes de Cortés encontramos a un personaje fascinante de la zona de Talavera, Bernardino de Talavera (El Joven) Este Bernardino era un hombre de armas que participó en la toma de Tenochtitlán. Según las crónicas de soldados, los ballesteros de Talavera eran fundamentales para romper las defensas aztecas. Alonso de Talavera, registrado como uno de los primeros pobladores de la Ciudad de México tras la caída del imperio. Estuvo en la Conquista del Perú con Francisco Pizarro. Aquí el protagonismo de la comarca sube de nivel, especialmente vinculado a la Casa de Oropesa y los lazos de sangre con la nobleza local es el "Virrey de los Virreyes" Francisco de Toledo, nació en Oropesa comarca de Talavera, es posiblemente el hombre más importante de la historia colonial del Perú después de Pizarro.
Fue el quinto Virrey del Perú. Se le llama el "Supremo Organizador" porque puso orden en el caos que dejaron las guerras civiles entre conquistadores. Organizó la minería en Potosí -la fuente de plata más grande del mundo- y fundó pueblos siguiendo el modelo de las villas castellanas como Talavera y Oropesa. Sin este talaverano, el Imperio Español en América no habría durado tres siglos. Los soldados de fortuna Juan de la Jara, un soldado que participó en las guerras civiles entre pizarristas y almagristas. Estos hombres de la Jara y Belvís eran conocidos por su lealtad... a quien mejor pagara. Diego de Calera, aparece en registros de Cuzco hacia 1540. Participó en las duras campañas de los Andes, donde el frío de las cumbres le recordaría a los inviernos más crudos de la Sierra de Gredos.
En los siglos XV y XVI, las tierras de las Antiguas Tierras de Talavera incluían Calera, Belvís de la Jara, Oropesa o Navalcán, eran una cantera de hombres recios, acostumbrados al campo y hábiles con las ballesta. Calera (y Chozas). Los registros de la época mencionan a varios "Calera", aunque a veces el apellido se confunde con el lugar de origen. Sin embargo, hay un rastro claro. Marineros y soldados, se tiene constancia de hombres de Calera que se enrolaron en las flotas de 1493 en Segundo Viaje y posteriores. Eran buscados específicamente por su resistencia física.
En el salto a las Antillas, a principios del XVI, consta con un Juan de Calera que pasó a La Española (República Dominicana). En esa época, los vecinos de Calera tenían una conexión fuerte con Sevilla a través del comercio de ganado, lo que facilitaba su paso a las Indias. Belvís de la Jara, tiene una conexión nobiliaria y militar muy potente con la conquista. La Casa de Oropesa y los Mendoza, muchos hombres de Belvís y la zona de La Jara partieron con las huestes de los señores locales. Francisco de Belvís, aparece en registros tempranos de la colonización. Los "jareños" eran famosos por ser expertos rastreadores y cazadores, habilidades que Colón valoraba muy positivamente para las expediciones de exploración posteriores por las selvas de la Amazonía.
El Condado de Oropesa, de aquí salieron nombres de peso que acompañaron a los Colón. Diego de Oropesa, un nombre que aparece en las listas de pasajeros del Segundo Viaje. Religiosos, varios frailes dominicos y franciscanos de los conventos de la zona de Oropesa y Alcaudete viajaron en las primeras misiones de evangelización que Colón solicitó a los Reyes. Calera, aportó labradores y peones, fundamentales para intentar plantar los primeros cultivos europeos en el Caribe. Belvís, puso ballesteros y soldados en defensa de los primeros fuertes como el Fuerte de la Navidad o La Isabela. Oropesa embarcó a hidalgos y escribanos que tenían misión de la organización administrativa y militar de las nuevas tierras. Puebla de Nuestra Señora de la Concepción, artesanos y el mantenimiento de las herramientas y herrajes de las naves. En aquella época, la zona de Talavera sufría ciclos de sequía y malas cosechas. Cuando llegaba la noticia de que en Sevilla se estaban fletando barcos hacia “El Dorado” descubierto por Colón, muchos jóvenes de Calera, Belvís, Talavera o Navalcan veían en el puerto de Indias su única oportunidad de prosperar.
CONTINUARÁ