La ciudad de Talavera de la Reina vive días de incertidumbre tras el inminente cierre de uno de sus negocios familiares más emblemáticos: la Pastelería El Duende. Tal y como informó ayer La Voz del Tajo, el establecimiento —con licencia en vigor desde 1995 y abierto al público desde febrero de 1996— se enfrenta a una orden de clausura dictada por el Ayuntamiento.
Desde este medio nos hemos puesto en contacto con el propietario, Constantino Sánchez, que nos ha contado los detalles de una situación que califica de “desesperada”. Según explica, la semana pasada recibieron la notificación del cierre, lo que les llevó a solicitar una medida cautelar ante la justicia. Este recurso buscaba suspender temporalmente la decisión administrativa para evitar daños irreparables mientras se resuelve el conflicto. Sin embargo, el juez determinó que la última palabra correspondía al Consistorio, que no esperó y programó el precinto policial del local para este miércoles a las 12:00 horas.
Horas antes, a las 10:00, Constantino ha mantenido una reunión en el Ayuntamiento con el concejal de Urbanismo, Benedicto García, y el técnico de Medio Ambiente responsable del informe desfavorable que ha motivado la orden de cierre.
Finalmente, el establecimiento no ha sido clausurado este miércoles, aunque todo apunta a que la notificación podría repetirse el próximo martes, con ejecución prevista para el miércoles de la semana que viene.
UN CONFLICTO POR RUIDO
Según el propietario, el problema se remonta a una denuncia por ruido presentada por el local colindante, donde recientemente se ha instalado una clínica de fisioterapia. “Siempre hemos tenido un nivel 1 de ruido, como todas las pastelerías de Talavera”, asegura Sánchez. “Aun así, hicimos obras de insonorización y cambiamos las máquinas de lugar para evitar molestias”.
No obstante, el Ayuntamiento ha calificado el establecimiento con un nivel 2 de ruido, lo que implicaría incumplimientos suficientes como para retirar la licencia de actividad. Frente a ello, el dueño sostiene que han contratado a un técnico especialista independiente que ha realizado mediciones tanto en la pastelería como en la vivienda superior, obteniendo resultados de nivel 1.
Además, denuncia que se les ha impedido acceder a la clínica para realizar mediciones en el punto afectado, incluso tras solicitarlo formalmente mediante burofax. “He pedido al técnico municipal que vuelva a medir y demuestre ese nivel 2, si es que es real, pero se han negado”, afirma.
30 AÑOS DE ACTIVIDAD EN JUEGO
Constantino Sánchez subraya que lleva tres décadas ejerciendo sin incidencias: “No hemos cambiado nada desde que abrimos, nunca hemos tenido quejas”. Ahora, el cierre supondría un duro golpe no solo personal, sino también laboral. “Tengo que echar a la calle a siete empleados, sin contarme a mí. Estamos desesperados”, lamenta.
APOYO MASIVO DE LOS VECINOS
La situación ha generado una fuerte reacción social en Talavera. Decenas de vecinos se han concentrado este miércoles en la calle Victoria, donde se ubica la pastelería, para mostrar su apoyo al negocio. Entre aplausos y consignas como “esto no se cierra”, la afluencia fue tal que el tráfico quedó prácticamente bloqueado.
Los asistentes han anunciado que volverán a concentrarse la próxima semana si el proceso de clausura sigue adelante, evidenciando el arraigo del establecimiento en la vida cotidiana de la ciudad.
Por ahora, el futuro de Pastelería El Duende permanece en el aire, a la espera de una resolución definitiva que podría llegar en los próximos días.




