Talavera de la Reina ha vuelto a mirar a su pasado este sábado para celebrar uno de los momentos más esperados de sus Mondas. El Gran Cortejo ha tomado las calles en una jornada marcada por la participación, el color y el arraigo, reuniendo a cerca de 5.000 personas en un desfile que, un año más, ha convertido la ciudad en un escenario vivo de su propia historia.
Desde primera hora, el ambiente ya apuntaba a una cita especial. Vecinos y visitantes se han ido concentrando a lo largo del recorrido para no perder detalle de un cortejo que ha vuelto a desplegar toda su fuerza simbólica, combinando tradición y nuevas incorporaciones.
Ocho carrozas han formado parte del desfile, con referencias a distintas etapas y elementos de la identidad talaverana. A las ya reconocibles escenas de época romana, visigoda o los Caballeros de la Virgen, se han sumado este año propuestas como la Munda Cereris, la Panadería o la Cerería, ampliando el relato visual de la fiesta.
Uno de los aspectos más destacados ha sido la recuperación del recorrido tradicional, una demanda muy vinculada al sentir popular. El cortejo ha partido desde la Plaza del Pan y ha recorrido algunas de las arterias más representativas de la ciudad hasta culminar en la Basílica de Nuestra Señora del Prado, en un trayecto seguido con atención por miles de personas.
Más allá de la puesta en escena, el desfile ha vuelto a reflejar el carácter colectivo de las Mondas, con la participación de asociaciones, grupos locales y representantes de distintos municipios de la comarca, que cada año contribuyen a mantener viva una celebración que trasciende lo local.
Así lo ha querido resaltar el delegado de la Junta en Toledo, Álvaro Gutiérrez, minutos antes de participar, junto al delegado de la Junta en Talavera de la Reina, David Gómez, en el Cortejo de Mondas, acto central de unas fiestas de las que ha resaltado “su carácter de hermandad con la comarca y su carácter representativo de su agricultura y ganadería”.
Como novedad, el público ha podido seguir el desfile desde las nuevas gradas instaladas para la ocasión, con capacidad para 350 personas, mejorando así la experiencia en uno de los puntos clave del recorrido.








