El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, inauguró este viernes la segunda edición del Congreso de Educación ‘Ciudad de Toledo’, un encuentro que se consolida como un espacio de diálogo y reflexión sobre los principales retos del ámbito educativo, con especial atención este año a la salud mental de los jóvenes.
Durante su intervención, Velázquez ha destacado la importancia de dar continuidad a este tipo de iniciativas. “Hacer una primera edición requiere esfuerzo y valentía, pero es todavía más importante consolidar lo que ha sido bueno para la ciudad”, ha señalado, subrayando el valor de este foro como punto de encuentro entre profesionales, familias e instituciones.
El congreso, organizado por el Ayuntamiento, reúne a cerca de 800 participantes en el campus de la Universidad de Castilla-La Mancha, en la emblemática sede de la Fábrica de Armas, que este año celebra su 40 aniversario. El alcalde ha aprovechado la ocasión para felicitar a la institución académica y destacar su papel clave en el desarrollo de la ciudad y de la región.
Velázquez también ha agradecido la implicación de la Concejalía de Educación y de todos los participantes, poniendo el foco en uno de los desafíos más urgentes: la salud mental de los jóvenes. “Cuando lees que el suicidio es la primera causa de muerte entre los jóvenes, se te hiela el alma”, ha afirmado, insistiendo en la necesidad de abordar este problema desde todos los ámbitos, incluido el municipal. “La educación no es solo una competencia, es una incumbencia”, ha añadido.
Por su parte, el concejal de Educación, Daniel Morcillo, ha abierto su intervención con una reflexión directa: “¿Estamos educando bien, pero acompañando mal?”. Morcillo ha advertido de que, pese a disponer de más recursos que nunca, muchos jóvenes tienen dificultades para gestionar sus emociones. “No falta capacidad, falta acompañamiento”, ha subrayado.
El edil ha definido el congreso como “una llamada de atención” ante el reto que supone la salud mental en el ámbito educativo. “No es un tema secundario, es probablemente el gran desafío educativo al que nos enfrentamos”, ha afirmado, apelando a la responsabilidad compartida de instituciones, centros educativos y familias.
En este sentido, ha defendido un modelo educativo que vaya más allá de la transmisión de conocimientos. “Educar no es solo enseñar, es también sostener; sostener a un alumno cuando cae, a una familia cuando no llega, a quien no puede más”, ha señalado, poniendo en valor la educación emocional, la prevención y la coordinación entre todos los agentes implicados.
Morcillo ha concluido instando a los asistentes a aprovechar el congreso para generar compromisos reales. “No se trata solo de buenas intenciones, sino de actuar: mirar más allá de las notas, detectar antes y no mirar hacia otro lado”, ha concluido.