Nadie en su sano juicio, ni el más optimista del lugar, pensaba a principio de la presente temporada que un recién ascendido como es este Entreparéntesis Enertel Fútbol Sala Talavera, por mucho pedigrí que tenga de tiempos pasados, iba a llegar tan lejos como lo ha hecho y se iba a quedar tan cerca de alcanzar todo un Playoff de Ascenso a la Segunda División.
Este fin de un sueño del que se daba carpetazo en la tarde de este sábado 25 de abril en el Municipal de Cobisa donde los de Talavera de la Reina llegaban con opciones pero la verdad es que con la maquinaria bastante deteriorada. Ni Josete, ni Iván Parro, ni Joel y con apenas trece minutos de juego sin Mario Arriero tampoco, demasiadas lesiones que han minado el potencial del equipo.
Es quizá lo que más duele de este cruel desenlace final de temporada donde han ido llegando desgracia tras desgracia en forma de lesiones y además graves en momentos decisivos y además de los jugadores con más minutos y peso en las rotaciones. ¿Qué hubiera pasado si Josete no hubiera sentido ese chasquido en la rodilla el día de Bargas? ¿Qué hubiera pasado si ese maldito resbalón de Iván Parro no se hubiera producido el día de Albacete? ¿Qué hubiera pasado si Joel no hubiera tenido esa caída tan aparatosa en el partido del pasado viernes en Torrejón?
Quizá con ellos ‘sanos’ podríamos estar hablando del mismo desenlace o quizá no, porque el deporte es así de caprichoso a veces. Y esta valoración no es menospreciar al resto de jugadores y compañeros que han tenido que lidiar con esta patata caliente, sino todo lo contrario. Y es que con todas las limitaciones los chicos han dado el 200% para seguir alimentando el sueño hasta que las matemáticas han dicho que hasta aquí llegaba el final de la aventura, para que las bajas se notasen lo menos posible sobre el 40x20, incluso los canteranos han cumplido con el rol que se los pedía de fajarse ante jugadores que en muchos casos les doblaban en edad y quintuplicaban en experiencia, pero el coche llegaba a este tramo final muy dañado en muchas piezas del engranaje de su motor y éste terminó por pararse del todo en el Municipal de Cobisa para desgracia del conjunto talaverano y también de una afición que entiende perfectamente que llegar hasta aquí ha sido todo un logro.
Fue posiblemente el peor partido de la temporada, quizá el peor que se recuerda de la era Álvaro Fernández. Evidentemente mérito del mal hacer talaverano lo tiene el buen hacer de un Cobisa que está viviendo en el alambre entre la permanencia y el descenso, que no lo resolverá hasta la última jornada, y que supo llevar el partido a su territorio para no sólo levantar el tanto inicial de Jesús Jiménez, sino incluso acabar goleando a un Talavera que se desdibujó por completo en el segundo acto.
Y eso que, como decimos, los celestes se pondrían por delante en el marcador a los once minutos de juego con una acción a la contra de Jesús Jiménez que él mismo se encargaba de finalizar con un remate cruzado con el que lograba batir a Quiles logrando de esta manera el 0-1 que parecía ser un golpe de moral para las tropas de Álvaro Fernández.
Sin embargo el tanto tuvo efectos adversos para los de Talavera de la Reina. De hecho tras ese gol todo empezó a ir de mal a peor. Un par de minutos más tarde, en ese minuto número 13, el ‘favorito’ de los supersticiosos, nótese el sarcasmo, una grave desajuste defensivo lo aprovechaban los aurirrojos para poner el 1-1 con un remate de Raúl Solano libre de marca y al segundo palo, imposible para un Mario López que era el elegido para ocupar la meta ante la ausencia de Joel por lesión.
En ese mismo minuto el error esta vez era en la marca defensiva de una acción a balón parado. La bola llegaba a Chispi y el talaverano conectaba un potentísimo remate que se colaba por la escuadra haciendo imposible cualquier intento de Mario López por detener la pelota (2-1). Menos de un minuto le había bastado a Cobisa para neutralizar el tanto de un ex y ya a partir de entonces todo iba a ser rodado para sus intereses.
De poco sirvió el tiempo muerto de Álvaro Fernández, de hecho nada más ponerse de nuevo la bola en juego llegaba otro contratiempo más. Esta vez no era un gol en contra sino más bien algo peor, otro lesionado. En su pugna de pelota con Chispi éste le caía encima del tobillo a Mario Arriero que estaba un par de minutos tendido sobre la pista y que era llevado posteriormente ‘a la sillita de la reina’ por dos compañeros al banquillo.
Los problemas crecían y crecían, siendo Mario López el único que conseguía mantener con algo de vida a un equipo talaverano que tuvo de aquí al final una con Mario Rejón y posterior rechace que iba a Chule pero que no acertaba y la verdad que poco más. En el otro área, peligro tras peligro con dos paradones ante Solano y Peces, un mano a mano a Peces y hasta un diez metros que le paraba a Solano. Con el 2-1 nos íbamos a ir al descanso siendo el resultado lo mejor de una primera parte de más a menos para los intereses visitantes.
Si el primer acto fue duro, especialmente tras el ecuador del mismo, el segundo fue todo un calvario. Desde la primera jugada se vio que el equipo no estaba, viéndose superado por la intensidad de un rival que en cuestión de un minuto tuvo una que sacó Alejo bajo palos, un disparo que salió rozando el poste de Chispi, un poste tras salvar Kike la salida de Mario López y el gol de Chispi en un lanzamiento de falta que era el 3-1.
Tuvo un atisbo de respuesta el conjunto visitante con combinación entre Anass y Dani Hernández que acabó con remate fuera y otra posteriormente de Mario Rejón que la puso al segundo palo pero no llegó nadie. El atisbo de mejoría acabó ahí y con un disparo cruzado de Peces, que se resarcía de una ocasión clara anterior que había sido desbaratada por Mario López (4-1).
Con 14 minutos todavía en juego optaba Álvaro Fernández por el juego de cinco, pero Talavera no estaba. Es verdad que pasó por unos minutos de dominio de pelota, que la verdad es que no había tenido mucha en todo el partido, pero que fue estéril y no se tradujo en opciones claras para inquietar a Quiles. Ni el tiempo muerto del técnico mejoró una situación que iba a acabar yendo a peor con el paso de los minutos.
Y es que la falta cada vez de menos tiempo, unido a la falta de ideas por el cansancio, unido a la precipitación fueron el cóctel mortal que acabó costando a los celestes el quinto, el sexto y el séptimo, todos ellos de Peces, para alegría y jolgorio de una afición local que disfrutaba del duro correctivo que estaban infringiendo a un Entreparéntesis Enertel FS Talavera que tuvo el maquillaje en las botas tanto de Ceba como Sergio, pero los canteranos tampoco consiguieron en los minutos finales lo que los mayores en los minutos anteriores.
Y así, con un 7-1 acabó un encuentro en el que el conjunto talaverano sepultó sus ya de por sí remotas opciones de playoff con las que llegaba a este penúltimo envite de la temporada. Todavía le queda un último compromiso que será el próximo sábado 2 de mayo en el Sandra Sánchez – Primero de Mayo a partir de las 18:30 horas (Unificado por RFEF) y frente a Rivas Futsal en el que los de Álvaro Fernández tratarán de despedirse con una sonrisa buscando al menos esa ‘consolación’ en forma de billete para la Copa del Rey.
FICHA DEL PARTIDO
Cobisa Fútbol Sala: Quiles, Marcos, Peces, Raúl Solano y Chispi. También jugaron: Olmedo, Andrés, Kike, Panucci y Ramón.
Entreparéntesis Enertel FS Talavera: Mario López, David Yáñez, Mario Arriero, Mario Rejón y Chule. También jugaron: Dani Hernández, Anass, Jesús Jiménez, Alejo, Alberto Cáceres y Ceba.
Árbitros: Aitor García y Antonio Campoy (Castilla-La Mancha). Amonestaron a los locales Olmedo, Marcos, Andrés, Kike y Chispi. Por parte visitante vieron la amarilla Mario Rejón, Dani Hernández, Anass, Alejo, Álvaro Fernández (entrenador) y Mario González (delegado), este último en dos ocasiones siendo expulsado en el 36.
Goles: 0-1 (min. 11) Jesús Jiménez, 1-1 (min. 13) Raúl Solano, 2-1 (min. 13) Chispi, 3-1 (min. 22) Chispi, 4-1 (min. 26) Peces, 5-1 (min. 34) Peces, 6-1 (min. 36) Peces y 7-1 (min. 37) Peces.