El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado este miércoles “soluciones y respuestas” ante los casos de corrupción que afectan al PSOE y al Gobierno central, al tiempo que ha subrayado la necesidad de diferenciar entre responsabilidad política y responsabilidad penal.
Las declaraciones se han producido en Manzanares, tras la inauguración de la 64 edición de la Feria Nacional del Campo (Fercam), y a preguntas de los medios de comunicación, después de la comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre distintos casos de corrupción en el seno de su partido y de su Ejecutivo.
García-Page ha señalado que desconoce “lo que sabe” el jefe del Ejecutivo y ha afirmado que tiende a pensar “que la gente es buena por naturaleza”, en un contexto marcado por la investigación de varios casos que afectan al entorno político del Gobierno.
El presidente autonómico ha defendido que España es “un Estado de derecho” en el que no se puede partir de la base de que “la gente es delincuente por definición”, al tiempo que ha sostenido que los episodios de corrupción deben interpretarse como hechos vinculados a “una minoría muy minoritaria”, aunque ha reconocido que este tipo de conductas “afean el conjunto”.
En este sentido, ha asegurado no tener “ninguna duda” de que al presidente del Gobierno “le repugna la corrupción”, aunque ha insistido en que la respuesta política no puede limitarse únicamente al plano judicial.
“En política nos exigen los ciudadanos soluciones y respuestas”, ha señalado García-Page, quien ha querido diferenciar entre los conceptos de culpabilidad y responsabilidad. “Culpables son los corruptos”, ha afirmado, al tiempo que ha defendido que la responsabilidad política debe abordarse “en otro plano distinto”.