El verano climatológico comenzará este lunes 1 de junio en España marcado por un episodio de calor excepcional registrado en los últimos días de mayo y por unas temperaturas marinas inusualmente elevadas en los mares que rodean la Península. Según las últimas tendencias del modelo europeo de referencia de Meteored, el trimestre comprendido entre junio y agosto podría desarrollarse bajo condiciones más cálidas de lo habitual en gran parte del país.
El episodio cálido de finales de mayo ha estado asociado a un posible “domo de calor”, un fenómeno atmosférico que favorece la persistencia de altas temperaturas al actuar como una especie de tapa que impide la renovación del aire. A ello se suma el calentamiento anómalo del Mediterráneo y del Cantábrico, que presentan registros muy superiores a los habituales para estas fechas.
El climatólogo de Meteored España, Samuel Biener, explica que aunque en las últimas semanas se ha hablado de la posible influencia de un “superNiño” en el verano europeo, su impacto en España sería muy limitado.
“La señal de este fenómeno llega muy debilitada, especialmente en la cuenca mediterránea, y además su pico se alcanzará entre el otoño y el invierno”, señala Biener.
El experto subraya que las altas temperaturas estivales en la Península están más condicionadas por otros factores atmosféricos, como el comportamiento del chorro polar, y recuerda que los récords térmicos recientes se han producido tanto en años de El Niño como de La Niña.
TEMPERATURAS HASTA 3ºC POR ENCIMA DE LA MEDIA
Las previsiones actuales apuntan a que buena parte de España registrará temperaturas superiores a la media durante el próximo trimestre. Las anomalías más destacadas podrían darse en ambas Castillas, la Comunidad de Madrid y Extremadura, donde los termómetros se situarían entre 1,5 y 3 grados por encima de los valores normales para la época.
Sin embargo, los mapas de tendencia no muestran una señal clara en el extremo suroeste peninsular, tradicionalmente una de las zonas más cálidas del verano, ni tampoco en Canarias, donde por ahora no se esperan desviaciones térmicas significativas.
Aunque todavía es pronto para confirmar la aparición de olas de calor concretas, los expertos consideran probable que durante el verano se produzca al menos un episodio de temperaturas extremas, siguiendo la dinámica observada en los últimos años.
UN VERANO CON TORMENTAS INTENSAS EN VARIAS REGIONES
En cuanto a las precipitaciones, los modelos apuntan a un verano marcado por tormentas localmente intensas en distintas zonas del país. Las lluvias estivales suelen presentarse en forma de aguaceros convectivos asociados a pequeñas danas u ondas atmosféricas.
Pese a la percepción generalizada de que en España apenas llueve en verano, existen áreas donde esta estación puede resultar relativamente húmeda, especialmente en el Pirineo y el sistema Ibérico sur, donde las tormentas son frecuentes. Además, en la segunda mitad de agosto suelen producirse episodios de lluvias intensas en la vertiente mediterránea.
Según las últimas proyecciones, el trimestre podría ser algo más húmedo de lo habitual en el Pirineo, el sistema Ibérico sur, la fachada mediterránea y Canarias. En el resto del país no se aprecia por ahora una tendencia clara.
Los expertos recuerdan, no obstante, que las precipitaciones son la variable meteorológica más difícil de prever a largo plazo, especialmente en el caso de las tormentas, por lo que estas tendencias podrían modificarse en próximas actualizaciones.