LOS PIONEROS EN LOS VIAJES DE COLÓN. Hubo representación de Talavera desde el primer viaje en 1942. Los más destacados y figuras claves de la transición son, Fray Hernando de Talavera, confesor de Isabel la Católica. Sin su mediación, Colón no habría conseguido el apoyo real. Juan de Talavera, Escribano, presente en el Segundo Viaje en 1493. Encargado de dar fe legal a los descubrimientos. Alonso de Talavera, Ballestero, soldado de élite que formaba la escolta militar del Almirante Cristobal Colón. Bernardino de Talavera, uno de los primeros colonos que se asentó en La Española.
LAS MUJERES EN UN MUNDO NUEVO. Las mujeres que se embarcaron en los siglos XVI y XVII fueron auténticas heroínas. Cruzar el Atlántico en aquella época era un desafío monumental a las convenciones sociales. En los registros de la Casa de Contratación de Sevilla, aparecen nombres de mujeres de nuestra comarca que no iban solo como acompañantes, sino como colonizadoras con voz propia. Mencía de los Nidos, la heroína de Chile. Aunque hay debate sobre su lugar exacto de nacimiento, algunas fuentes la sitúan muy vinculada a la zona de Talavera y Oropesa. En 1553, durante la guerra de Arauco en Chile, cuando los hombres querían abandonar la ciudad de Concepción les recriminó su cobardía, obligándoles a resistir. Convirtiéndose en heroína.
Las Pobladoras de Calera y Talavera, a partir de mediados del XVI la Corona fomentó que los hombres casados se llevaran a sus familias para “estabilizar" la Nueva España. En las listas de pasajeros de 1560 a 1590 encontramos a Isabel de Talavera, que viajó a Perú para reunirse con su marido. Estas mujeres llevaban consigo algo vital para el intercambio culturalas, las semillas y las recetas de cocina de Castilla. Fueron ellas las que introdujeron en América los guisos castellanos y las huertas de productos nuevos en aquellas tierras. Un intercambio que favorecieron la riqueza entre ambas orillas. María de la Calera, registrada como "criada" en esa época significaba doncella de confianza o pariente lejana de una familia noble de Oropesa que se trasladaba al Virreinato de México. Catalina de Belvís, aparece en los registros de pasajeros hacia el Río de la Plata. Eran mujeres que iban a fundar hogares en ciudades que apenas eran cuatro chozas de barro.
LAS OTRAS MUJERE,ES LAS MONJAS Y LA EDUCACIÓN. No podemos olvidar el papel educacional que tuvieron las monjas que llegaron de España. Desde los conventos de Talavera de la Reina como las Bernardas o las Benitas. Partieron expediciones con monjas metidas en barcos de madera, de 30 metros en bodega, durante tres meses, rodeada de ratas, humedad y hombres inquietos. Había que tener mucha fe para embarcarse, luego fundaron conventos en Lima y Ciudad de México. Estas mujeres de la comarca fueron las primeras maestras de las niñas criollas y mestizas, enseñándoles no solo religión, sino también costura y letras.
CERÁMICA HISPANA EN EL NUEVO MUNDO. A mediados del siglo XVI, el gremio de alfareros de Talavera de la Reina era el más prestigioso de España. La demanda en las Indias era tan alta que varios maestros decidieron cruzar el océano para fundar lo que hoy conocemos como la Talavera Poblana.
En estos documentos se reflejan a los pioneros que mudaron sus hornos de las orillas del Tajo a las faldas de los volcanes mexicanos. Gaspar de Encinas, el"Arquitecto" del barro. Es uno de los nombres más sólidos que aparecen en los archivos de la época 1570-1580. Se instaló en Puebla y fue de los primeros en aplicar las Ordenanzas de Talavera en México.
Estas leyes gremiales controlaban la calidad del vidriado y los colores, asegurando que la cerámica hecha en América fuera tan buena como la de Talaverana. Diego Gaytán, los Gaytán eran una familia de maestros lozeros muy reconocida en Talavera. Se tiene constancia de que miembros de esta familia se trasladaron a Puebla para montar talleres. Eran expertos en la técnica de la loza blanca y azul, la más difícil de producir porque requería un manejo perfecto del cobalto y de las temperaturas del horno.
LOS MAESTROS ANÓNIMOS DE 1550
Aunque no todos dejaron su firma -en esa época la cerámica se consideraba un oficio artesanal, no artístico- los registros de la Casa de Contratación muestran un goteo constante de oficiales alfareros que partían de la comarca hacia Nueva España. Llevaban consigo sus herramientas más preciadas, los tornos de pie y las fórmulas secretas para el barniz plumbífero una mezcla de plomo y estaño que daba ese color blanco opaco sobre el que se pintaba. El taller de un talaverano en Puebla era un reflejo exacto del que dejaría en la calle Alfareros. El horno de leña construido con ladrillo refractario, siguiendo el diseño de los hornos árabes que aún se usaban en Talavera. La "pila" de decantación, donde limpiaban el barro de impurezas -el barro de Puebla era más oscuro-, por lo que necesitaban el vidriado blanco de Talavera para cubrirlo. El Maestro pintor que dibujaba a mano alzada con pinceles de pelo de mofeta o conejo, replicando los motivos de montería y flores de la Jara. El estilo "Talavera de la Reina" se vuelve eterno gracias a estos maestros. Hoy, en todo el continente americano, cuando alguien dice "compré una talavera", se refiere a una pieza de cerámica de lujo, sea de México, España o Perú. La cerámica no fue solo un objeto material de carga en los barcos, fue el adn cultural de Talavera de la Reina trasplantado al Nuevo Mundo. La UNESCO declaró la fabricación artesanal de cerámica de estilo talaverano en España y México como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El salto a México, el nacimiento de la Talavera Poblana. A mediados del siglo XVI, maestros alfareros de Talavera de la Reina se instalaron en la ciudad de Puebla de los Ángeles. Encontraron barros de excelente calidad y una mano de obra indígena con una tradición milenaria en el modelado. Introdujeron el vidriado a base de estaño y plomo -lo que le da ese brillo blanco característico- y el uso del torno, algo desconocido en la América prehispánica. El azul cobalto que era el más caro y prestigioso se convirtió en el sello de distinción. Bajo la influencia de la cerámica China de la época pero con el estilo español elaborado y refinado.
Hoy en día, la "Talavera de Puebla" es la denominación de origen más famosa de América, pero sus padres fueron los artesanos que salieron de las calles empedradas de una ciudad amurallada e histórica de Castilla la Vieja.
EL PERÚ Y EL ESPLENDOR CERÁMICO. En el sur, el rastro de la cerámica de Talavera llegó con una fuerza sorprendente a Lima, la "Ciudad de los Reyes”. Azulejería sevillana y talaverana, los palacios y conventos de Lima se llenaron de azulejos.
En el Convento de Santo Domingo o en el de San Francisco en Lima, contemplamos zócalos de azulejos que parecen sacados de la Basílica del Prado. Tener una vajilla de Talavera de la Reina en el siglo XVII en Perú era el máximo símbolo de estatus. No solo se importaban piezas, sino que se crearon talleres locales que intentaban replicar el estilo de las series típicas de la producción talaverana. "Ruta de la Cerámica” con la exportación masiva durante los siglos XVI y XVII, Talavera de la Reina tuvo casi el monopolio de las vajillas destinadas a las Indias. Se enviaban miles de piezas cada año desde el puerto de Sevilla.
Con el tiempo, los diseños americanos -flores exóticas, animales del Nuevo Mundo- empezaron a influir en los pintores de Talavera en España, creando un estilo mestizo único en un viaje artesanal de ida y vuelta.
En Puebla (México) esta la "Casa de los Azulejos", un palacio cubierto completamente de cerámica de estilo talaverano que es una de las joyas arquitectónicas de América. Muchos de los restos de naufragios de galeones españoles encontrados en el Caribe contienen fragmentos de cerámica de Talavera, eran paquetes de cargas de envíos a las ciudades prósperas. La cerámica de Talavera es quizá el legado más visible y material de la comarca en Hispano América. Cada vez que un mexicano o un peruano mira un plato azul y blanco decorado a mano, está mirando un trozo de la historia en el barro del Tajo.
¿Por qué eran tan valorados los hombres de la comarca? En México y Perú, los capitanes buscaban a gente de Talavera, Calera, Belvís y Oropesa por tres virtudes. Disciplina Militar, muchos habían servido en las guardias de los Condes de Oropesa o en las milicias concejiles de Talavera. Cultura Ganadera, en el Perú, la cría de caballos y ganado era vital.
Los hombres de Calera y la zona del Tajo eran maestros en el manejo de animales en grandes extensiones. Liderazgo, ejemplo de ello Francisco de Aguirre o Francisco de Toledo, los de esta tierra no iban solo a obedecer; tenían madera de gobernantes.
Los primeros maestros que llevaron los secretos del vidriado y los colores azul y blanco eran, precisamente, artesanos de Talavera que se embarcaron tras los pasos de estos conquistadores. El rastro de estos pioneros de la Comarca de Talavera se divide en dos destinos muy distintos: El que regresó con "gloria" y algo de oro, y el que se quedó para poner los cimientos de lo que hoy es América.
Consultados los “Pleitos Colombinos” y los registros de pasajeros de vuelta de América. Esto es lo que les pasó a nuestros protagonistas de Calera, Belvís y Talavera. Los que se quedaron, muchos de los hombres de la comarca que sobrevivieron a la Batalla de la Vega Real en 1495, decidieron no volver. Porque en Castilla eran peones o hijos segundones, pero en La Española se convirtieron en Encomenderos. Juan de la Calera "El Calerano”. Hay registros que sugieren que se estableció en la zona de Santiago de los Caballeros fundada tras la batalla de la Vega. Se le concedieron tierras y nativos para trabajar, pasando de ser un rastreador de perros en la comarca de Talavera a un propietario de tierras en el Nuevo Mundo.
Alonso de Belvís, se quedó en la isla como parte de la guarnición militar permanente. Estos hombres de La Jara fueron los que enseñaron a los siguientes expedicionarios -cómo los que irían con Cortés o Pizarro años después- para enseñarlos a sobrevivir en la selva. Los que regresaron, el "efecto llamada" volver de las Indias en 1496 o 1500 era como volver de la Luna. Bernardino de Talavera, es un caso documentado de alguien que regresó, pero no con las manos vacías. Se sabe que algunos de estos veteranos trajeron consigo pequeñas cantidades de oro de aluvión, sacado de los ríos de la Vega Real. El impacto en Calera y Belvís fue cuando lo vecinos escucharon las historias de los que habían regresado con una pequeña pepita de oro y hablando de "papagayos" y "tierras donde siempre hace bueno". Esto provocó el primer gran efecto llamada. A partir de 1500, el número de inscritos en la Casa de Contratación procedentes de la comarca de Talavera se disparó.
Francisco de Aguirre nacido en Talavera de la Reina hacia 1500 es el "peso pesado”. Es el talaverano más influyente de la conquista de América, un hombre de una energía tan desbordante que los cronistas de la época decían que "donde ponía el ojo, fundaba una ciudad”. De las orillas del Tajo a las cumbres de los Andes. Aguirre no improvisaba, partió de Talavera con una formación militar sólida. Se embarcó hacia el Nuevo Mundo en 1534. Fue el brazo derecho de Pedro de Valdivia.
Se unió a la expedición de conquista de Chile. Aguirre fue quién acudió a la refundación de Santiago de Chile en 1541. Es el gran fundador de ciudades en América, el legado de este talaverano es imborrable. La Serena (Chile), nombrado gobernador. Santiago del Estero (Argentina) fue Francisco de Aguirre quien la fundó oficialmente en 1553. Tuvo problemas constantes con la Inquisición y con otros gobernadores porque era extremadamente independiente. Se dice que Aguirre presumía de su linaje talaverano. Tuvo una descendencia muy larga, se habla de decenas de hijos, lo que hizo que el apellido Aguirre y la sangre de Talavera se esparciera por todo el Cono Sur gracias a él. Murió en La Serena (Chile) en 1581, nunca olvidó sus raíces, en sus cartas y hasta en su testamento siempre mencionó su origen. Gracias a hombres como él, el nombre de Talavera de la Reina aparece en los mapas coloniales como una referencia de nobleza y empuje militar. En Santiago del Estero tiene estatuas y calles principales. En Talavera, su ciudad natal, también se le recuerda como uno de sus hijos más ilustres en la aventura americana con el nombre de una avenida principal de la ciudad. Francisco de Aguirre representa el transito de la supervivencia de los primeros viajes de Colón a la construcción de naciones. Pasó de ser un soldado a un estadista, aunque siempre con la espada en la mano. Hombres que ya son leyendas.
CONTINUARA